
y me quede bajo el Zenith, encontrando un orden donde parece no haber. Dentro de la razón y el Corazón busque por encontrarlo. Por cuadrar lo que veia, más no el sentir. Cuadre la luz y las calles y la realidad. Todo quedo en orden, pero adentro del ojo el caos seguia. Tan vivo, tan brillante como cuando lo senti por primera vez, al tomar conciencia de mi locura.



















